PrintConsejos útiles para perder peso si padece hipotiroidismo

Unos pocos pasos ayudan a las personas hipotiroideas a subir felices a la balanza.

Unos pocos pasos ayudan a las personas hipotiroideas a subir felices a la balanza.

Si le han diagnosticado hipotiroidismo, quizás se sienta frustrado al esforzarse por adelgazar. Se trata de una afección sumamente común que trae consecuencias importantes en lo que respecta al peso y a la salud. El hipotiroidismo afecta a personas de todas las edades, pero en particular a mujeres de más de 60 años de edad.

En la actualidad, se estima que 27 millones de personas en Estados Unidos han sido diagnosticadas con hipotiroidismo. A otros millones de individuos no se les ha diagnosticado aún, se les diagnostica con menor frecuencia de lo que se debería o reciben tratamiento inadecuado. Además, cada vez con más frecuencia los médicos coinciden en que el hipotiroidismo subclínico, es decir, el bajo funcionamiento de la glándula tiroides sin la aparición de síntomas como fatiga o frío, puede afectar a una persona en cualquier momento de su vida como resultado de una nutrición insuficiente.

 

Metabolismo lento, consumo lento de calorías

Cuando la glándula tiroides no está lo suficientemente activa, puede causar problemas de peso. Las hormonas tiroideas, T4 y T3, regulan el metabolismo del cuerpo, aportándole a cada célula la energía necesaria para funcionar. Son esenciales para quemar calorías. Si los niveles de estas hormonas son bajos, el cuerpo quema menos calorías por día. Una tiroides poco activa hace que cada caloría sea más importante, a veces el doble. De este modo, adelgazar se convierte en un proceso lento o doblemente complicado.

Los signos y síntomas clínicos de una tiroides poco activa aparecen como resultado de un metabolismo más lento: aumento de peso, debilidad y fatiga, constipación persistente, pies y manos fríos, piel seca y descamada, caída del pelo, uñas quebradizas y pulso lento (1;2).

Signos y síntomas clínicos del hipotiroidismo (1;2)
Debilidad y fatiga
Pelo seco, quebradizo o que se cae
Pulso lento
Uñas con tendencia a secarse, quebrarse o romperse fácilmente
Constipación persistente
Pies y manos fríos
Lengua gruesa e inflamada
Piel áspera, seca o descamada

 

Mantener una tiroides normal funcionando de manera óptima

Una dieta saludable que aporte cantidades suficientes de minerales, tales como el yodo, el selenio, el hierro y el zinc puede ser fundamental para contribuir al buen funcionamiento de la tiroides. De estos minerales, el yodo y el selenio son los más importantes y los que más suelen escasear en la alimentación occidental, especialmente en la actualidad, en aquellas personas que cuidan de su salud y están consumiendo menos sal, ya que la mejor fuente de este mineral es la sal yodada.

El consumo insuficiente de yodo o selenio (o en algunos casos el consumo excesivo, que es poco habitual) puede provocar hipotiroidismo subclínico o total. La glándula tiroides convierte el yodo aportado por la alimentación en las hormonas tiroideas T1, T2, T3 y T4. La más potente es la T3 (triyodotironina), tres veces más que la T4 (tiroxina). La T3 se forma con tirosina y tres moléculas de yodo. La T4 contiene una molécula adicional de yodo. El selenio se necesita en cantidades suficientes, puesto que las enzimas lo utilizan para convertir la hormona T4 en T3.

Entre los alimentos ricos en yodo se incluyen la sal yodada y los vegetales marinos, como las algas comestibles (que por lo general se comen con sopa de miso o como aderezo) y el nori (que se utiliza para envolver sushi). Entre los alimentos ricos en selenio se destacan los productos de origen animales, los mariscos, los lácteos y las nueces de Brasil (Las sales como la sal marina, sal Kosher, sales gourmet y la mayoría de las sales con bajo contenido de sodio tienen niveles bajos o nulos de yodo).

Cinco pasos para perder peso si padece hipotiroidismo

No existen grandes diferencias entre los enfoques sobre control del peso para pacientes con hipotiroidismo y para aquellos que no padecen esta afección. No obstante, a continuación le ofrecemos algunos consejos para que ayudarle a lograr los mejores resultados generales.

Paso 1: Asegúrese de recibir un diagnóstico correcto por parte de un médico calificado

Recibir un diagnóstico y un tratamiento adecuado es fundamental para recuperar su salud y su figura.

El diagnóstico depende de los resultados de un análisis de sangre que mide los niveles de las hormonas tiroideas, T3 libre y T4 libre, y de la hormona estimulante de la tiroides (TSH). Lo normal es que la glándula pituitaria secrete más TSH cuando los niveles de las hormonas tiroideas son bajos. Cuando los niveles de hormonas tiroideas es bajo y el de TSH es alto, el análisis revela que existe hipotiroidismo. (El límite preciso que determina la presencia de la enfermedad es un tema de intenso debate. Actualmente, la American Thyroid Association (Asociación Americana de Tiroides) sugiere que un nivel de TSH igual o superior a 2,5 mIU/L se considera hipotiroidismo. Algunos médicos emplean un límite incluso menor, mientras que muchos de los que optan por la corriente dominante prefieren seguir el modelo tradicional que utiliza niveles superiores a 4,5 ó 5,5 mIU/L.) 

Por lo general, los médicos recetan levotiroxina (Synthroid®), T4 sintética, en una dosis necesaria para recuperar los niveles normales en la sangre. Muchos prefieren recetar ArmourÒ thyroid, que se obtiene naturalmente y contiene las hormonas tiroideas T4 y T3. El mercado ofrece también una nueva combinación T3/T4 sintética, Liotrix. Asimismo se puede consumir la hormona T3, llamada liotironina, sola o con T4. Lamentablemente, muchos médicos seguidores de enfoques dominantes suelen desestimar la T3. Si el médico no le habla acerca de su estado de T3, es importante que consulte sobre el tema específicamente, debido a que algunas personas no tienen la capacidad de convertir la T4 en la hormona activa T3. La falta de T3 puede afectar sus esfuerzos para perder peso.

Paso 2: Evite interferir en la absorción de las hormonas tiroideas

Cuando consuma cualquiera de estas hormonas tiroideas, es importante que siga las recomendaciones de su médico, ya que ciertos alimentos y nutrientes pueden interferir en su absorción.

Por ejemplo, la ingesta de calcio y hierro en la alimentación puede inhibir la absorción de las hormonas tiroideas. Habitualmente, los médicos recomiendan dejar pasar cuatro horas entre la ingesta de la hormona tiroidea (por lo general, al levantarse en la mañana) y la de alimentos con calcio o hierro.

También es importante evitar el consumo excesivo de alimentos goitrogénicos. Los goitrogenos son compuestos que pueden interferir con el funcionamiento de la tiroides al bloquear una enzima, llamada peroxidasa tiroidea, uniendo el yodo con la tirosina para formar hormonas tiroideas.

Los alimentos goitrogénicos más comunes de la alimentación incluyen alimentos de soja sin fermentar, legumbres tales como las judías de lima y verduras crucíferas como el brócoli, el coliflor y los coles de Bruselas. El modo de preparación, como la cocción o fermentación, reduce la cantidad de goitrogenos presentes en estos alimentos. Además, consumir vegetales marinos, como algas, o incorporar cantidades suficientes de yodo a la alimentación casi siempre puede contrarrestar la acción de los goitrogenos procedentes de la soja o los crucíferos.

Paso 3: Ingiera comidas equilibradas con proteínas de calidad, especialmente en el desayuno

Ingerir comidas regulares, equilibradas y controlando las calorías es funamental para perder peso si padece hipotiroidismo. Cada comida debe incluir cantidades saludables (unos 20 a 30 gramos) de proteína de calidad. La proteína es el macronutriente que brinda mayor sensación de saciedad (los estudios demuestran que disminuye el apetito durante más tiempo que los carbohidratos y las grasas) y ayuda a conservar los músculos que estimulan el metabolismo.

La cantidad de proteína recomendada es 0,8 gramos por kilo distribuidos durante el día. El desayuno es el momento más importante para concentrarse en el consumo de proteína porque la mayoría de las personas no ingieren suficiente cantidad en la mañana, que es el momento del día en que los músculos más lo necesitan (excepto las horas inmediatamente posteriores al entrenamiento físico).

No todas las fuentes de proteínas ofrecen los mismos resultados a nivel muscular y de saciedad. La proteína de suero, por ejemplo, tiene cantidades importantes de aminoácidos de cadena ramificada (BCAAs, por sus siglas en inglés), que son beneficiosos para la actividad muscular y pueden brindar gran sensación de saciedad en comparación con otras fuentes de proteínas.

Paso 4: Coma alimentos ricos en fibras y evite los azúcares y los carbohidratos refinados

Los carbohidratos refinados son una fuente de calorías “vacías” que dificultan los esfuerzos por adelgazar. Tampoco contienen fibra alimentaria, que contribuye a solidificar y ablandar las heces. Consumir una cantidad suficiente de fibras alimentarias puede ayudar a evitar la constipación producida por el hipotiroidismo. Además, la fibra satisface, lo cual contribuye a reducir el consumo calórico, favoreciendo la pérdida de peso.

El National Fiber Council recomienda consumir entre 25 y 30 gramos de fibra alimentaria por día. Aquellos que no están acostumbrados a consumir esa cantidad, pueden incorporar fibras de manera gradual para evitar los gases y la hinchazón.

Paso 5: Realice ejercicio físico regularmente durante el día… y no olvide hacer entrenamiento de resistencia

Incluso unos pocos minutos de actividad física son suficientes para estimular el metabolismo y quemar más calorías. Por ello, tomarse unos momentos para subir algunos escalones o hacer unos pocos saltos de tijeras cada pocas horas puede ser suficiente para estimular el metabolismo y quemar más calorías.

El ejercicio físico le ayuda a perder peso haciendo mucho más que quemar calorías activamente. El entrenamiento progresivo de resistencia, combinado con la ingesta regular de proteína de calidad, contribuye a desarrollar masa muscular, lo que a su vez intensifica el ritmo metabólico basal. Un ritmo metabólico basal más elevado permite quemar más calorías a lo largo del tiempo. El músculo ocupa menos lugar que una porción similar de grasas, ¡de modo que usted lucirá más delgado y saludable también!

Realizar sesiones cortas de actividad física periódicamente durante el día también contribuye a normalizar el funcionamiento intestinal. Estimula el movimiento de los alimentos a lo largo del tracto gastrointestinal y le ayuda a evitar la constipación.

Sea constante: no deje que el hipotiroidismo le ate de pies y manos

Es importante que las personas hipotiroideas sepan que la enfermedad no tiene que ser un obstáculo que les impida alcanzar sus objetivos de salud y pérdida de peso. Adoptar una actitud correcta respecto al tratamiento adecuado por parte de un médico y esforzarse por adelgazar puede ser muy beneficioso. Al aprovechar cada uno los consejos que le brindamos aquí, sea constante, propóngase objetivos y comprométase con ellos. ¡Sin lugar a dudas podrá disfrutar resultados increíbles!

Este artículo fue escrito por William Davis, MD, cardiólogo en ejercicio en el área de Milwaukee. Se graduó en St. Louis University School of Medicine e hizo su residencia en medicina y cardiología en Ohio State University Hospitales y en Case-Western Reserve MetroHealth Medical Centers.

Fuentes:

  1. Kohlstadt I. Food and Nutrients in Disease Management. Boca Raton, FL: CRC Press, 2009.
  2. Shils ME, Shike M, Ross AC, Caballero B, Cousins RJ. Modern Nutrition in Health and Disease. Baltimore, MD: Lippincott Williams & Wilkins, 2009.